EL HILO DE ARIANNA

Crónicas de una poeta atemporal

Noctámbula


Celulares despiertan la ciudad
mudos espectadores de esta verdad
caminamos anónimos
frente a la vida
girando
aligerando sueños con el silencio


Cierro los ojos
no deseo cuestionamientos
no deseo ver mis sueños
trizados contra paredes blancas

Sólo respirar lentamente
contener esta agonía que se abre paso
entre venas y latires ausentes

sólo mirar a traves de cristales
el drenar de los días
el devestirse de las noches

noctámbula habitante de mi zona cero

Mientras el mundo se incinera
decoramos estas habitaciones
tranzamos con la vida

destruimos
construimos
destrozamos
recreamos

rompecabezas
mecanos
sueños de  amaneceres en libertad.


Despedida







(A mi padre)


Pedaleo
el aire atrás
te ahoga
y cierra lentamente tus arterias.
Somos un depósito de silencios
sombras en cuclillas.

Una mano se adelgaza
atrapando instantes
una sonrisa
une perfiles asimétricos.

Ventanas en penumbras
delineo un adiós
tu voz
cae
se duerme.

Pedaleo inconsciente
atrás tu silueta anclada
entre árboles que se ciñen.


Pedaleo sin horizontes
tú te quedas en el quicio
presintiendo
agigantando el nunca
desencadenando el siempre

No regreso
no me esperas
paralelos adyacentes

caminamos un hoy invariable
como dos ángulos extendidos.

Arianna

Otoño




Remota,
atemporal,
me desplazo sobre este espejo ecléctico,
paraíso de cabezas,
falaz,
donde el silencio es eco,
la humedad empequeñece mi sueño,
me siento marchita,
deshecha en los labios mordidos de una primavera agria.

El mundo se torna una secuencia anversa,
gris y parda,
horizontal,
arriba los astros parpadean...
agua que aturde mi lengua,
destruyendo el enjambre de vida
latiendo aún en mis poros...
entonces
toda la secuencia azul se desmorona...

y soy un cadáver más
a la deriva de este charco.


Arianna

Acida tarde



Las voces crean un eco
aquí en este cielo anverso
no me hieren los otros
no me ciegan tus silencios
entre el borde y mi propia voz
sólo camina la libertad disfrazada de tristeza.

Huir...
estrujar los olvidos
inhabilitar los diálogos desteñidos bajo esta ácida tarde
los bordes
las vitrinas
los cimientos de lo nuestro
atrapando polvo
desmenuzados en los rincones

Somos paisajes desnudos
viscosos destellos



Sólo
recortamos
Alas
para
los que sueñan
frente a un eterno otoño...


Arianna

Despojo




Soy la mujer
la que ríe envuelta en azules imaginarios
susurrante
arrugada
deshecha en cabellos lacios
¿dónde estás, Medusa?
donde los anteojos penetran
y capturan la ciudad anquilosada,
frenética, intempestiva
en sus laberintos delirantes
naranjas desteñidos ante tus ojos miopes.
Soy el azul palpitante
en el epicentro mimético
frente a destellos expropiados
evoco
olvido
forjo un eco que se retrata
ante un espejo desposeído de sí.

Arianna

Tinta roja

De los recortes que dejaste
tus silencios revolotean aún embriagando mi voz...
pestañearon las luces del norte
y naufragué una vez más.
Desde entonces
un naranja pálido sostiene mi cuerpo
bordando de olvidos mis líneas indescifrables
soy un mar que se abre devorando la caricia.

Aquí reposa sólo el mar... sólo el silencio...
sólo un día... una hora resbalan de mi calendario
llorando un desencuentro...
tinta roja de lo que jamás será...
Sentir...


Arianna

Ir y venir

Entretejo mis palabras buscando mi identidad
esa identidad azul
que se pierde entre caricias y palabras escondidas
entre papeles que se releen en el autobús
mientras la vida avanza a calzadas agigantadas
hacia el acantilado de las ilusiones dormidas

Entretejo tu soledad
perdida en esa isla calipso
en esos vientos contrarios
en ese ir y venir sin retorno en que te has convertido
estacionaste tu vida bajo el alero de los impredecibles
y obtuviste esto
lo que se desgarra entre tú y yo
no son mis manos
no son mis ojos
no es mi piel
es tan sólo sentirse sin voz
al borde del abismo
y desear por segundos
abrir los brazos
dejarse caer
para sentir
para oler
para degustar
la vida que nos hemos arrebatado...

Arianna

Estoy

Estoy
en ese verbo inconcluso
a la deriva de los planteamientos
retorcida en la inexplicable ausencia
de puntos que no conectan

Desarmados
abatidos
desnudos de la risa
con los dedos crispados
por esa insoportable lentitud de las horas
que aran la tierra
que sellan cartas
que muerden los futuros

Estoy
frente a la ventana
de los vacíos programados
de los desatendidos afectos
de la caricia de prótesis
de la casa sumergida
en ese vasto sueño azul
que llora por las paredes...

Arianna

Cartógrafos

En este espacio donde el mar besa al cielo
donde el horizonte se recorta con el perfil
donde mi mano siente la caricia de voces
abrazo el espacio que intuyo
 rasgando los atardeceres

Caminata a través de mi ciudad desnuda
escaparates que lanzan sus proyecciones otoñales
ropajes que envuelven los cuerpos inertes
el sol se estaciona sobre  pestañas estáticas
rostros  multiplicados por espejos
parpadeos sincronizados a la luz roja de un semáforo

Una nueva temporada en mi ciudad
mientras
Tú trazas tu carta de navegación
bajo los soles del trópico naranja


 Tiempo  circular para nosotros
los cartógrafos
que sueñan sobre papeles blancos desplegados al viento...


Arianna

Olvidé mis talentos

Busco en las mínimas luces
desengaños
y tabúes
entre los del fuego que arrancaron los decretos
y depositaron sus palabras a los elegidos
entre los que en el hielo gritaron a los vientos
y nadie escuchó su voces
aullaban a tus espaldas
y nuestra fe se dispersó entre los cánticos
la confianza terminó pisoteada
los árboles gimieron
las piedras callaron
olvidé mis talentos
a la entrada de los supuestos
y renuncié a las palabras

La sangre comenzó a ser una mariposa sacrificada
por aquellos que gritaron libertad
olvidando la fe
olvidando los pactos
olvidando la ceguera
y perpetuaron nuestra separación

Ahora
huelo la sangre
los gritos de dolor
la voz sin grito
que penetra en mi epidermis
¿soy culpable?

El hielo hiere mis palmas
el granizo cae destruyendo
los cuervos devoran el maizal...


Arianna

Con aroma a ciruelos

Es extraño aún oírte
dejar que las palabras se deshilvanen
y capture alguna esencia de tu matiz
pese a que el Orinoco arrasó con mi balsa
destruyó los diques
y desolló mis sentimientos...

Es extraño oírte hablar de mí
sin sentir que mi pasaje de ida
quedara envuelto entre satines ajenos...


La inmensidad de un horizonte recortado
a través de infinitas ventanas
y el beso que resbala siempre desde el norte...

La voz del Orinoco que me besa la sombra,
susurrándome,
mientras doblo recuerdos
con aroma a ciruelos en flor...

Arianna

Vidrios empañados

El tren se interna en cada una de nuestras células
los árboles se recortan en el oeste
fotografías de un paisaje arrancado de la ventana
es mi mirada.

La lluvia cae a raudales sobre la ciudad...

El misterio de las calles
el cruce de las vías
luces que se proyectan a lo lejos
una boca que devora un beso
una flor que aúlla por germinar.

Es sólo el tren que avanza frente a paisajes urbanos
es la ausencia que se hace presente
es el latido de mis labios contra el vidrio empañado
es la mujer frente a espejos
es el Yo y un día más
en este cuarto azul...

Arianna

Velos


Humedece el lápiz
delinea tus ojos
ofrenda esta oquedad a los dioses

Puentes
latidos
ausencias amarradas al polvo de mis sandalias


Agujeros
coleópteros derramados en mis pupilas
vitrales que se inundan de acrílicos
cuerpos mercenarios
incienso que carcome el silencio


Aullido que se desprotege de los labios
de estas bocas desdentadas
saturadas de vida/muerte
descuelga los velos
inyecta el olvido
las sanguijuelas alimentadas de mi agonía

qué sentido tiene
mirar  más allá del velo que cubre mi camino de ceniza.

Arianna


Invisible

Visitante de la ciudad,
los vidrios empañados
lejanas historias colgadas desde los balcones
musitadas
oscuras
segmentadas
fluyen desde tus labios
en esta estación secreta
donde tú y yo no somos más que dos partículas recreadas
a través de signos
a través de palabras memorizadas...


En el centro de los diluvios
palpita
el corazón
desgajado
destrozado
por manos rudas y ásperas
en estos círculos que nos han creado
en esta vacuidad de los destinados a la muerte

Mas tu canto
atrapa el clamor del río
y desplazo mis pies a tu orilla
invisible
intangible
donde pernoctan mis sueños
donde somos por un instante libres.

Polvo

Cuántas llamadas
luciérnagas adormecidas
frente al puerto
 embriagaron mi locura...

Estoy en medio de los semicírculos
sintiendo las olas emerger
como una melodía secante

Contemplo las áridas  tierras del norte
estrujando mis azules
negándose a olvidar

Mi vida es un recorte sin bordes
deshojadas estelas
caminos franqueados
glifos esparcidos

Lo sé
entre tú y yo
el océano abre su extensión
no existe punto de encuentro
sólo caminar
como sombras
 esparcidas al viento

El polvo de mis huesos
me susurra seguir pensando en ti...

el polvo que se extingue lentamente...

ORILLAS DEL TIEMPO

Abre los ojos
desde la ausencia resbala un beso ciego
se posa sobre mi oído
me guía hacia el olvido



Cierro los ojos
inmolo mi piel bajo la estrías lunares
mudas
enmohecidas escenas
de un viejo diván donde almaceno mi deuda




Pestañeamos
despertamos frente al glacial
somos los de siempre
los que avanzan en hemisferios opuestos
cíclopes
que intentan recobrar
un rompecabezas
disperso en las orillas del tiempo

Témpanos

La angustia late en mi sien herida
late mi ausencia en ese estrecho espacio
que esconde tu bolsillo
soy papel
soy palabra
soy la sílaba que se desliza de tus labios
soy el silencio que ahuyenta la otra
la mujer, la de carne
la que te mira y se embelesa con la danza azul de los que ignoran
y yo contemplo ese ritual lejano
para mis ojos vedados
para mis labios enmudecidos
y la lágrima azul destiñe los días
los años y la vida
y en prenda te llevas el instante
de respiración a través de una muda línea
que asciende y desciende en el recuerdo
naranja, agrietado y vacío
que es mi caminar por las calles
sin más sentido que ser la otra
la que dibuja flores en el pavimento
la de la palabra musitada
cada tarde
cada segundo
en el témpano de tiempo que somos tú y yo
desde que nos olvidamos.

Arianna

Así

Saboreo la pendiente de tu desencuentro
allí donde los pasos sin sombras
se desgarran de las carnes
mi cuerpo es una caricia invisible
imperceptible para tu ojo cegado
descorro los sinsabores de la última palabra erguida para lo nuestro

No desciende la lágrima
no penetra el grito
no nos miramos

Así en la penumbra
los labios dejan el sabor de frambuesa
adherido a las persianas entreabiertas
así mi cuerpo tangencialmente al tuyo
duerme despojado de todo sueño...


Arianna

PENSAR QUE FUIMOS

Sabor a frambuesa perdido en mi paladar
tu ojo lagrimea
mi mano se tienta a perder sus dedos en la huidiza escalada de los días
estropeo los verbos
despierto las furias dormidas
deletreo los conjuros
sabiendo
espiando
clamando reencuentros
mi mandibula se tuerce dolorosamente
las palabras no se gesticulan
los adverbios se han perdido en su cuantía
en su tiempo transversal y circunstancial...
untados en la cruz de ceniza que pende en mi frente
estamos en el meriodional estado de las inertes frases
los cuestionamientos
la manifestación de lo interno
es la condescendencia
el no traumar
la bipolaridad de los yo abrazados a una quimera...

Arianna

Océano

Océano
ahoga
mi cicatriz
Sé el lugar de mi destino
Soy
la emigrante profana
peregrina de ciudades paralelas,
sabes de mí, de los paréntesis
del vaivén de mi inercia
de mi inconexo discurso...

Sabes del sepulcro de mi búsqueda vehemente...
eres el guardián de las adivinanzas
el óbito
el descanso
el silencio pactado
la mordaza
el lugar donde mis restos se purifican...

Me rindo a ti
entrego mis armas
mi silencio
mi infértil vientre
mis inciertos labios
mis cabellos
mi cansancio
evapórame
y entrégame a cambio mi liberación...

Frente a frente
desnudos
sin tatuajes
fusionados eternamente
como sombras que se mecen en la semioscuridad...