Así

Saboreo la pendiente de tu desencuentro
allí donde los pasos sin sombras
se desgarran de las carnes
mi cuerpo es una caricia invisible
imperceptible para tu ojo cegado
descorro los sinsabores de la última palabra erguida para lo nuestro
No desciende la lágrima
no penetra el grito
no nos miramos
Así en la penumbra
los labios dejan el sabor de frambuesa
adherido a las persianas entreabiertas
así mi cuerpo tangencialmente al tuyo
duerme despojado de todo sueño...
Arianna
