Invisible
Visitante de la ciudad,
los vidrios empañados
lejanas historias colgadas desde los balcones
musitadas
oscuras
segmentadas
fluyen desde tus labios
en esta estación secreta
donde tú y yo no somos más que dos partículas recreadas
a través de signos
a través de palabras memorizadas...
En el centro de los diluvios
palpita
el corazón
desgajado
destrozado
por manos rudas y ásperas
en estos círculos que nos han creado
en esta vacuidad de los destinados a la muerte
Mas tu canto
atrapa el clamor del río
y desplazo mis pies a tu orilla
invisible
intangible
donde pernoctan mis sueños
donde somos por un instante libres.
